Sunday, December 24, 2006

De las ventajas y desventajas de hablar claro

Hablar claro, eso que siempre hacemos con la intención de decir las cosas tal y como son. “Sin rodeos” como dirían las protagonistas de las novelas mexicanas.

Para resolver un problema hablamos claro, pero ¡qué problema es hablar asi! Cuesta decir exactamente lo que piensas , puede traer sus desventajas. Por hablar claro se han acabado amistades, relaciones y trabajos. A veces es mejor quedarse callado! Pero ayer, por casualidades de la vida, le vi las ventajas a esa acción: hay palabras que no necesitan decirse y sin embargo que bien se sienten cuando las oyes… y muchas de las que no oyes ya son bastante claras como para hacerte sentir bien.



Habla claro, sin ataduras. Sin mirar a otro lado.
Habla con gestos que es mucho mejor cuando las palabras se quedan mudas.
Habla claro, sin interrupciones.
Habla con las manos.
Habla con besos.
Habla claro, sólo esta vez.

2 comments:

Anonymous said...

No es fácil hablar claro cuando sentimos temor de perder a una persona, a veces los sentimientos y emociones son muy fuertes, y decidimos callar. Generalmente sentimos la necesidad de hablar claro cuando las cosas no van bien y todo lo que vemos alrededor son dudas, porque las emociones que nos producen alegría y satisfacción, no son necesarias de aclararlas sino de disfrutarlas, y hasta compartirlas. Queremos hablar claro cuando no podemos seguir manteniendo esa “palabra” que llevamos adentro. En ese instante es cuando muchas veces el cuerpo se manifiesta por medio de: la tos, la gripe y dolor de garganta, etc. Pero recordemos que son sólo síntomas, no es la enfermedad. No es la tos, es la palabra que nos mantiene enfermo. Es cierto que hablar claro no supone la elaboración de un coherente discurso, a veces una mirada, un abrazo y un beso se convierten en un perfecto medio para sacar valor y poder decir esa “palabra”. Cada quien habla claro de la forma que puede, no como quiere. Las ventajas o desventajas son subjetivas (generalmente es una desventaja para el otro y una ventaja para uno). Para hablar claro, primero debemos hacerlo con nosotros mismos, cosa que no es siempre fácil. Sin duda, cuando tenemos el coraje para hacerlo sentimos como nuestro cuerpo, alma y espíritu están en una dulce sinfonía. No hay actos fallidos, como diría Dr. Freud. En síntesis, nunca olvides sentir lo que sientes para que puedas decir lo que sientes.

Nota: no es fácil. No siempre puedo hacerlo, porque me acuerdo de las veces que perdí a una persona querida, pero cuando he podido hacerlo, tampoco he olvidado lo bien que me he sentido conmigo mismo. Mil Gracias Por leer mi punto de vista.

Anonymous said...

No es fácil hablar claro cuando sentimos temor de perder a una persona, a veces los sentimientos y emociones son muy fuertes, y decidimos callar. Generalmente sentimos la necesidad de hablar claro cuando las cosas no van bien y todo lo que vemos alrededor son dudas, porque las emociones que nos producen alegría y satisfacción, no son necesarias de aclararlas sino de disfrutarlas, y hasta compartirlas. Queremos hablar claro cuando no podemos seguir manteniendo esa “palabra” que llevamos adentro. En ese instante es cuando muchas veces el cuerpo se manifiesta por medio de: la tos, la gripe y dolor de garganta, etc. Pero recordemos que son sólo síntomas, no es la enfermedad. No es la tos, es la palabra que nos mantiene enfermo. Es cierto que hablar claro no supone la elaboración de un coherente discurso, a veces una mirada, un abrazo y un beso se convierten en un perfecto medio para sacar valor y poder decir esa “palabra”. Cada quien habla claro de la forma que puede, no como quiere. Las ventajas o desventajas son subjetivas (generalmente es una desventaja para el otro y una ventaja para uno). Para hablar claro, primero debemos hacerlo con nosotros mismos, cosa que no es siempre fácil. Sin duda, cuando tenemos el coraje para hacerlo sentimos como nuestro cuerpo, alma y espíritu están en una dulce sinfonía. No hay actos fallidos, como diría Dr. Freud. En síntesis, nunca olvides sentir lo que sientes para que puedas decir lo que sientes.

Nota: no es fácil. No siempre puedo hacerlo, porque me acuerdo de las veces que perdí a una persona querida, pero cuando he podido hacerlo, tampoco he olvidado lo bien que me he sentido conmigo mismo. Mil Gracias Por leer mi punto de vista.